sábado, 21 de noviembre de 2009

Ya sólo un par de semanas. Pronto, lejos de estas tierras que me sofocan. Allá hay otros fuegos, otras noches, otras lunas, otros soles, otros vientos, incluso ha de estar el otro que busco; la otredad. Ansias de irse, y no regresar hasta mi natalicio, parar el tiempo en este sitio árido y dejar caer los granos en la monstruosa ciudad, en el lugar de las piedras y en la bella airosa, ¡que me arrace la historia de mis ancestros con sus soplos de minas inglesas!

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Yo no sé a qué jugamos tú y yo, Noche. La verdad es que nada siento pero sigo prensado a tus cabellos.

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